¡Aikido para niñas y niños!

Para un niño el Aikido no es solo un arte marcial que le puede proporcionar un método de defensa, es una disciplina para el entrenamiento de la mente, el cuerpo y el espíritu. Por tanto no tiene por objeto únicamente el estudio de una técnica, sino también el refinamiento personal y el crecimiento tanto físico como espiritual. El acondicionamiento físico es el punto de partida de la clase y va combinado con datos e historia sobre la cultura japonesa y el Aikido; de manera que los niños se sientan motivados. Luego se ejecutan una serie de ejercicios, donde predomina el respeto por sus compañeros.

Aikido cambia el concepto de agresividad por el de auto control, para la búsqueda del equilibrio y la armonía. Es por ello, que las clases de Aikido proporcionan a los niños un espacio para explorar y desarrollar todo su potencial, tanto físico, como mental, de una forma libre y relajada; sin el estrés de la competitividad, pero con la disciplina y el rigor de un arte marcial tradicional japonés.

Aikido para los niños y jóvenes.

Nuestra razón de ser por medio de la práctica del Aikido se fundamenta en enseñar a los niños y adolecentes a que aprendan a convivir en amistad y sana armonía en la sociedad. Nuestras enseñanzas incluyen en la práctica diaria, la cooperación creativa, técnicas de defensa, desarrollo de la coordinación, y cómo responder espontáneamente a los acontecimientos que se presentan ante nosotros. El respeto a sí mismo, al prójimo y nunca infringir daño a los seres vivos ya que todos somos parte de este universo.

Aikido cambia el concepto de agresividad por el de auto control, para la búsqueda del equilibrio y la armonía. Es por ello, que las clases de Aikido proporcionan a los niños un espacio para explorar y desarrollar todo su potencial, tanto físico, como mental, de una forma libre y relajada; sin el estrés de la competitividad, pero con la disciplina y el rigor de un arte marcial tradicional japonés.

Pensamos que en nuestra sociedad el bien de uno es el bien de todos y si uno mejora todos mejoramos, es una relación de ganar - ganar. A esto lo llamamos la cooperación creativa donde todos como cuerpo y sociedad crecemos y el ser humano no está excluido de su entorno.

En Aikido Osaka Buikukai ofrecemos a los niños y adolescentes un ambiente de aprendizaje seguro y estimulante para desarrollar sus mentes, aprendiendo a prestar atención (observando y escuchando), cultivando una mente alerta, serena y trabajando en un cuerpo sano y saludable, desarrollando en equilibrio una sana inteligencia emocional.

La práctica del Aikido nos enseña a que aprendamos a convivir en armonía. El Aikido nos ayuda a resolver conflictos sin violencia, mejora la coordinación física y desarrollar un enfoque positivo a los desafíos de la vida, mientras se divierten de una manera segura.

Por un lado, el Aikido nos enseña sobre la calma interior y la paciencia. Los estudiantes llegan a desarrollar una mente amplia, sin límites ni restricciones, estudian nuevas ideas, hacen amigos y usan la imaginación creativa. Todo esto es parte del crecimiento a lo largo del tiempo, por lo que se aprende a desarrollar paciencia.

El énfasis de autocontrol les ayuda a disminuir la agresión y el conflicto no sólo físicamente, sino verbal y emocionalmente. Los niños hacen esto naturalmente, los jóvenes aprender a reírse de sí mismos y a canalizar esa fuerza de la juventud que fluye dentro de ellos.

A los niños de carácter introvertido les brinda seguridad y ayuda a fortalecer el mejoramiento en la comunicación y relación con sus semejantes. Toda intención agresiva es reciclada en diferentes ejercicios y técnicas. Enseña a los niños a reconocer su cuerpo trabajando en la coordinación, equilibrio y flexibilidad; corrigiendo problemas de postura, eliminando tensiones y trabajando sobre sus limitaciones. El Aikido provee a los niños beneficios de gran importancia para su desarrollo físico y mental, tales como: Disciplina, Confianza, Respeto, Cooperación, Concentración, Flexibilidad, Capacidad cardiovascular y Coordinación...

Por estas y muchas otras razones le invitamos a que inicie a su hijo/a en una actividad donde, a parte de divertirse, aprenderá una disciplina marcial, y recibirá una educación. Además invitamos a los padres, abuelos u otros familiares a que se acerquen a las clases para compartirlas con los niños y a vivir un arte que se practica con el corazón.